En Colombia a principios de los años 40 aparece un grupo de prácticas dispersas muy ligado a la práctica Médica, de Enfermería y Fisioterapia, para esta época se imponía un modelo higienista que diferenciaba lo público de lo privado, que se extiendo hasta 1946 con la creación del Ministerio de Higiene y el Instituto Colombiano de Seguros Sociales ICSS. En 1947 en el Instituto Franklin de Roosevelt de Bogotá, se realizan las primeras prácticas básicas de Kinesioterapia del tórax, seguidos de instituciones como el Hospital Militar Central, la Clínica Shaio y el Hospital Universitario San Ignacio, donde se comienza a vislumbrar el empleo de modalidades y técnicas propias del cuidado respiratorio con servicios más estructurados en el área y personal que tenía cierto grado de entrenamiento con personal americano. La oferta del primer programa de entrenamiento en Terapia Respiratoria de dos años, con la creación del Instituto RELI en cabeza del anestesiólogo Dr. Carlos Salinas y Rosa Karels comienza a marcar línea de base académica para el desarrollo de la profesión: El programa académico de Técnicas en Terapia Respiratoria. Para el año de 1958, lo que hasta ese momento era una tecnología empírica, se convirtió en una profesión que comenzaba a tener identidad propia, en países cono USA, donde organizaciones como la Asociación Americana de Cuidado Respiratorio (AARC) sentó las bases para la organización de los profesionales, definió su perfil ocupacional e inició la formación de personal dedicado a esta área en la atención de pacientes.

En los primeros 40 años del siglo XX el crecimiento de la Terapia Respiratoria fue lento; los últimos 30 años del siglo XX (1950 – 1970), fue una época histórica tanto en el contexto mundial como nacional que sirvieron para continuar  desarrollando y consolidando cuerpo de conocimiento y poder ya ir refiriéndonos a la esfera de lo legitimable y procesos de institucionalización de la profesión, gracias a los avances en bioingeniería, farmacología, medicina critica entre otros, dado a una clara y fuerte influencia desde Norteamérica, que tenía que ver principalmente por la transferencia de ciencia y tecnología. A finales de este periodo comienza a ser más visible el término de “cuidado respiratorio” como lo esencial en el quehacer de todas las prácticas clínicas mencionadas anteriormente; el modelo higienista que se impuso, comenzó a ser sustituido por el de salud pública, lo que implicó repensar el proceso salud-enfermedad, siendo notorio que predominara en el discurso de salud-enfermedad una conjunción de tres versiones: la anatomo-clínica, la fisiopatológica y la etiopatológica, con especial énfasis en el medio ambiente y en la epidemiologia, pero también sumado a esto la productividad como un elemento que se vuelve determinante en la relación de salud y de lo cual se deriva el surgimiento de algunas profesiones paramédicas como la Fisioterapia o la misma Terapia Respiratoria.

Tomado de: Perfiles y competencias profesionales del Terapeuta Respiratorio en Colombia. 2014.